Publicado en www.ideal.es
El magistrado Luis Shaw amaneció el viernes con cuatro voluminosos tomos sobre la mesa de su despacho, en el juzgado de Primera Instancia número cuatro. Allí se tramitan los asuntos mercantiles de Jaén. Otros cuatro procedimientos concursales provocados por quiebras de empresas. En dos meses de este año ha recibido ya quince, más del doble de los que entraban en todo un año antes de que se comenzase a hablar de la crisis. Su mesa rebosa de papeles. Las mesas de los funcionarios que sirven el juzgado rebosan de papeles. Los espacios entre las mesas rebosan de papeles. Las sillas rebosan de papeles. Los pasillos también. El juzgado está al borde del colapso. Tanto es así que la Junta de Jueces de Jaén ha decidido liberarlo de gran parte de su carga de trabajo en asuntos civiles. Así podrá centrarse en el tema mercantil. En la crisis.
El juzgado de lo Mercantil arrastra una enorme sobrecarga desde el año pasado. Entonces recibió 38 procedimientos concursales de empresas (antes conocidos como suspensión de pagos). Un 400% más que en 2007. Al ritmo que ha comenzado 2009 ese registro se alcanzará en apenas cinco meses. «Podemos acabar el año con 90, ya que lo peor se espera para la segunda mitad del año», admite el propio magistrado.
Además, se están disparando también todos los procedimientos de tipo mercantil: monitorios, reclamaciones entre empresas y sobre todo reclamaciones a los administradores de sociedades que cierran sin haber podido liquidar todas sus deudas (los acreedores no tienen una empresa contra la que ir y demandan directamente al administrador, para que responda con su patrimonio personal). De todo, desde reclamaciones de 10.000 euros hasta otros que denuncian que les han dejado colgados más de 200.000.
Por la naturaleza misma de este tipo de procedimientos mercantiles, se genera una enorme cantidad de papel que tiene que gestionar el juzgado. Pero nada comparado con los documentos que hay que hay que manejar para un procedimiento concursal de cierto volumen: relación uno a uno de los acreedores, cantidades que reclama cada uno, notificaciones a los bancos y a los administradores concursales, etc.
Agujero en los juzgados
En realidad la crisis ha puesto de manifiesto un agujero en la planta judicial de Jaén: no hay un juzgado exclusivo para asuntos mercantiles. Hasta ahora, el Primera Instancia 4 estaba liberado algunos procedimientos civiles a cambio de asumir la carga de los temas de empresas. Pero ya no es suficiente. El magistrado titular del juzgado indica que el año pasado ya se superó ampliamente la carga de trabajo que el TSJA considera apropiada para un juzgado dedicado en exclusiva a temas mercantiles (se recomiendan 350 y hubo alrededor de 400), asumiendo además asuntos civiles. De hecho, superó también el módulo de trabajo establecido para un juzgado que sólo lleva temas civiles (lo recomendable es 900 y se llegó a los 1.600). La prueba está en las mesas, las sillas y los pasillos del juzgado, atestados de papeles. «Estamos sacando adelante la carga de tres juzgados», asegura Luis shaw.
Liberar a este órgano de la mayoría de los asuntos civiles que le correspondían, explica el magistrado, tiene como efecto secundario sobrecargar más aún al resto de los juzgados de Primera Instancia del Partido Judicial de Jaén, que tendrán que asumir ese trabajo. No lo van a tener fácil, porque están también saturados. Se puede producir un efecto dominó en toda la jurisdicción civil. Para el ciudadano, esto tiene un efecto inmediato: dilaciones en la resolución de los pleitos, con los perjuicios que eso conlleva.
Todos hasta el cuello
Los juzgados de Primera Instancia de Jaén cerraron 2008 por encima de los 2.000 asuntos tramitados, cuando los módulos de trabajo que se consideran ideales para ellos son de 900. Es decir, que cada uno hace el trabajo de dos juzgados y parte de un tercero. Eso hasta ahora. Sólo tienen el consuelo de que desde hace dos meses, todos los asuntos de familia recaen sobre el nuevo juzgado de Primera Instancia número seis. Con el papel que les va a caer encima por la liberación del número 4 de temas civiles se pondrán fácilmente en el triple del trabajo para el que están dotados en personal y medios materiales. Y si esperan refuerzos, al menos en el corto plazo, van dados, pues los recortes presupuestarios por la crisis en la administración también afectan a Justicia.

