«Tiene razón». Con estas palabras se sumó ayer el decano de los jueces coruñeses, Antonio Fraga Mandián, a las denuncias realizadas esta semana por CC.OO. respecto a la sede del Juzgado de Violencia sobre la Mujer, inaugurado en junio del 2007, tras el traslado del Instituto de Medicina Legal de Galicia. Fraga Mandián explica que la solución es agilizar el traslado del Registro Civil a la plaza de Vigo. «Las obras no van al ritmo esperado ni muchísimo menos, y tengo dudas de que esté para este año. Esta situación era absolutamente provisional, ya que es un juzgado que necesita una redistribución específica, diferente al resto, para separar a víctimas y acusados», matiza.
Varias personas se arremolinaban ayer por la mañana frente a la puerta de este juzgado ubicado, de una manera provisional que ya va para 23 meses, en un lugar que coincide con el pequeño hueco habilitado como pasillo de salida del edificio judicial, tras colocar enfrente los arcos de seguridad.
«El emplazamiento es totalmente inadecuado», manifestó Fraga Mandián, quien asegura que ya ha comunicado a los nuevos responsables autonómicos que «nuestro mayor problema es el espacio». Y explica que no renuncia a lo que se denominó torre de la justicia. «Necesitamos que se dé un paso para hacer un edificio nuevo, o habrá que recurrir a cuestiones provisionales, como el alquiler que se hizo en Proa, ya que el problema es acuciante», apostilló.
Respecto al edificio Proa, en Matogrande, a donde se trasladaron los juzgados de lo contencioso y mercantil en diciembre, afirma que el espacio habilitado permite un desahogo hasta el 2010. «Si las obras en el Registro Civil se dilatan mucho, el Juzgado de lo Social número 5 habría que llevarlo fuera, quizás a donde estaban los del contencioso, pero no parece lo más adecuado separar las salas de lo social», considera el decano de los jueces coruñeses.
Fraga Mandián: «Le dije a Rueda que no tenemos más agujeros en el cinturón»
Fraga Mandián asistió el lunes al primer acto en la ciudad del nuevo conselleiro de Xustiza, Alfonso Rueda, y del delegado provincial, Diego Calvo. Asegura que les informó de que el mayor problema que padecen es el espacio. «Yo espero que estos momentos de austeridad que se proclaman no afecten a Justicia; le dije al conselleiro que nosotros no tenemos más agujeros en el cinturón»,

