El Registro Civil de Ávila se prepara para la reforma tras digitalizarse
Los funcionarios que están a cargo del Registro Civil de Ávila y el juez de Primera Instancia responsable de su gestión han ganado en agilidad de servicio, aunque tardará tiempo en aplicarse la nueva ley de reforma.
Publicado en www.diariodeavila.es
Previo al plan de modernización de la Justicia que ha emprendido el Gobierno con la presentación del anteproyecto de ley de reforma del Registro Civil, a finales del pasado año se anunció que las inscripciones del Registro Civil de Ávila se habían digitalizado a partir de 1950, como consecuencia de un proyecto llevado a cabo dentro del programa Registro Civil en Línea, impulsado por los ministerios de Industria, Turismo y Comercio , y de Justicia. Una vez finalizado el trabajo por parte de una empresa contratada para ello, que ha pasado el tiempo necesario en las dependencias de la calle Vallespín, ya se encuentran en soporte digital desde ese año los cuatro libros registrales de Ávila, que se amplió con el resto de las inscripciones de los partidos judiciales de la provincia, como son Arenas de San Pedro, Arévalo y Piedrahita.
A día de hoy, ya se han digitalizado y están en soporte digital casi la totalidad de los asientos registrales de toda España hasta el año 1950, lo que ha supuesto escanear mas de 110.000 libros con más de 68 millones de páginas donde se recoge la vida de los españoles. El proceso está previsto que concluya a mediados de 2010.
El programa para digitalizar las inscripciones civiles se puso en marcha en mayo de 2006 y se ha dirigido a la totalidad de los 8.109 registros que hay en España, de los cuales 432 son registros civiles principales y 7.677 municipales delegados en juzgados de Paz. En una primera fase se informatizaron y conectaron todos los registros civiles, para proceder posteriormente a la digitalización de los libros manuscritos desde 1950. En el caso de la provincia este proceso culminó en agosto, y ha permitido digitalizar 292 tomos del Registro Civil de Ávila, 44 del de Arévalo, 36 del de Arenas de San Pedro y 25 del de Piedrahita.
Institucionalmente, el Registro Civil es único, integrado por los Registros Municipales que hasta la entrada en vigor de la nueva ley, seguirán a cargo de un juez de Primera Instancia, asistido del secretario; los Registros Consulares, a cargo de los cónsules de España en el extranjero, y el Registro Civil Central. Los Registros Civiles Municipales Principales son 431, de los que 15 se dedican exclusivamente a tareas de Registro Civil. El resto se encuentra a cargo de un juez de Primera Instancia asistido por un secretario que realizan actividades registrales de forma parcial.
El volumen principal registral lo integran los 7.767 juzgados de Paz que existen en la actualidad en toda España, y que actúan asimismo como Registros Civiles Municipales delegados. Es el caso de la provincia de Ávila, donde los jueces de Paz se cuentan en número similar al de municipios, que con la reforma de la ley deberan tener apoyo informático que en muchos casos no existe actualmente, por lo que deberá hacerse un esfuerzo económico considerable.
El anteproyecto para reformar la ley del Registro Civil fue aprobada por el Consejo de Ministros el pasado 8 de enero, prevista en el Plan de Modernización con el objetivo de facilitar al ciudadano la consulta y acceso desde cualquier lugar, de forma que se creará un registro único que suprime trámites administrativos innecesarios. No se pretende, según dijo el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, colocar ordenadores y nuevas tecnologías al tradicional, sino «cambiar de arriba a abajo la concepción de nuestro registro actual»
El nuevo registro cambiará a ser de personas y no de hechos, como viene siendo desde 1871 y reformado por última vez en 1957. Para ello se creará un registro electrónico único, con una base de datos común para toda España, en la que cada ciudadano tendrá una ficha personal única, donde constará todo su historial civil y que se abrirá con la inscripción de nacimiento, cuando se le asignará un Código Personal de Ciudadanía (CPC), que servirá para todos los trámites. De esta forma, se sustituirán los libros físicos de registro por la mencionada base de datos, y el ciudadano podrá consultarlo por internet o realizar trámites en cualquiera de las oficinas del país, así como obtener certificaciones telemáticas, que podrán solicitar en cualquiera de las lenguas oficiales.
Víctima de ello serán los libros de familia, que serán sustituidos por certificaciones registrales y podrán solicitarse personalmente o a través de internet. Las nuevas certificaciones telemáticas supondrán una reducción de cargas administrativas y convertirá en algo «excepcional» la necesidad de acudir personalmente al registro, pues las Administraciones y los funcionarios públicos tendrán acceso a la información registral y no necesitarán pedir certificaciones.
Con la reforma de la ley, que se desarrollará a medio y largo plazo por las dificultades que conlleva, se desjudicializa el registro para que los jueces se dediquen a juzgar y ejecutar lo juzgado, y pasa a configurarse como órgano administrativo, dependiente del Ministerio de Justicia y gestionado por funcionarios públicos, cuyas decisiones estarán sometidas a control judicial.
El nuevo Registro Civil, basado en los principios de igualdad y dignidad, se articulará en tres órganos sin dependencia jerárquica y con funciones muy específicas: oficinas generales, oficina central y oficinas consulares. Las primeras constituirán la unidad básica del Registro Civil y desarrollarán las funciones ordinarias y en cada Comunidad Autónoma existirá, al menos, una oficina y otra más por cada cincuenta mil habitantes.
La función de la oficina central será la de inscribir las resoluciones de la Dirección General de Registros y del Notariado, los documentos auténticos extranjeros y encargarse de la cooperación jurídica internacional en materia registral, mientras que las consulares son las que están en el extranjero.

