Publicado en www.www.heraldo.es
- Los funcionarios tuvieron que atender a 26 detenidos, seis juicios rápidos, exhortos, denuncias y cerca de 500 presentaciones
Era el día del trabajador y vaya si lo cumplieron. La de ayer fue una jornada caótica en el juzgado de guardia de Zaragoza. Aunque el número de juicios rápidos no fue excesivo, 'solo' hubo media docena, las Fuerzas de Seguridad del Estado llevaron a 26 detenidos por diferentes delitos. Muchos de ellos estuvieron desde primera hora de la mañana hasta bien entrada la noche en los calabozos, hasta que el juez pudo tomarles declaración.
A todo lo anterior hubo que añadir las cerca de 500 personas con medidas cautelares que se acercaron hasta el juzgado para presentarse y firmar, como hacen cada 1 y 15 de cada mes. Al coincidir que era festivo, no les quedó más remedio que ir al de guardia. Dos personas se tuvieron que dedicar en exclusiva a recoger las presentaciones y las colas que se formaron llegaban hasta la calle.
Además, tuvieron que tramitar las documentaciones de dos enterramientos, entre ellas las del niño fallecido en Pinseque, para las que fue necesario hacer las necesarias comparecencias. A los ciudadanos que acudieron a presentar alguna denuncia por cualquier motivo, les tuvieron que decir que fueran a partir de las 22.30, para poder ser atendidos.
"Y luego dirán que los números no dan, que el volumen de trabajo es normal y que no es preciso crear el segundo juzgado de guardia para una ciudad como Zaragoza", comentaba un funcionario.
Tanto los funcionarios como los jueces de instrucción de la capital aragonesa esperaban que el Consejo General del Poder Judicial valorara en el pleno celebrado el pasado jueves el informe elaborado por sus inspectores sobre el volumen de trabajo que soporta diariamente el Juzgado de Guardia, con datos recogidos en los últimos meses. Sin embargo, no ha trascendido nada sobre la decisión y parece que el asunto se llegó a caer del orden del día de la reunión.
Todos aguardan los resultados y confían en que sean objetivos y se pronuncien claramente sobre la necesidad de crear el segundo juzgado de guardia. "Aunque es posible que den largas y digan que hasta que en el futuro no se cree el Juzgado de Instrucción número 13, con el que, por ley, entra automáticamente a funcionar la doble guardia, no lo ponen en marcha".
El ejemplo de A Coruña
Sin embargo, los ejemplos de que en otras ciudades españolas y comunidades autónomas hay otra vara de medir son palmarios. En La Coruña, por ejemplo, donde hay seis juzgados de instrucción -justo la mitad que Zaragoza-, un volumen inferior de asuntos y menos población, cuentan desde enero con un segundo juzgado de guardia.
Esta decisión la aprobó el Consejo General del Poder Judicial el 25 de junio de 2008. De esta forma y como ocurrió en Zaragoza durante el periodo de la Expo, una de las salas atiende la guardia ordinaria y la otra se encarga de la tramitación de los procedimientos de juicios rápidos.
En Barcelona y Sevilla, los juzgados creados para la Expo y los Juegos Olímpicos del 92 se mantuvieron al acabar esos eventos. En la capital aragonesa, tanto el Ministerio de Justicia como el Gobierno de Aragón decidieron que esa medida no estaba justificada, aunque, en el caso de la DGA, aseguraron que se atendrán a la decisión del CGPJ.

